La licitación la ganó AgenceTer-Karbon y la agencia fue designada, junto con Arcadis, para gestionar el proyecto. La creación de espacios para vivir y reunirse es el hilo conductor del plan. Por ejemplo, la ancha e infrautilizada reserva central verde cerca del nuevo templo cultural Kanal desaparecerá y dará paso a una gran plaza. El puente doble del canal, que une la ciudad de Bruselas con Molenbeek, se ensanchará por ambos lados para crear una explanada para peatones. Bajo el puente, los ciclistas que circulen por el carril bici del canal tendrán su propio cruce, por lo que ya no tendrán que cruzar por el anillo Kleine.